RESERVA FORESTAL

           
 

Cañada de los Pajaritos, Serranía de los Picachos

 
                                   
  Además de la misión primordial de cuidar y desarrollar el Jardín Botánico y el Parque Landeta en San Miguel de Allende, la asociación civil El Charco del Ingenio es propietaria y tiene a su cargo una reserva forestal de 90 hectáreas, ubicada en la cima de Los Picachos, serranía que destaca al sur de la ciudad.  
                                   
                                   
  Los Picachos es un macizo montañoso de origen volcánico, el más prominente del municipio, cuyas cumbres rebasan los 2,600 m de altitud. Comprende una superficie aproximada de 10,000 hectáreas, cubierta por matorrales y pastizales en sus partes más bajas, por bosques caducifolios en sus numerosas cañadas, y por extensos encinares en sus zonas más elevadas. La ausencia de caminos vehiculares y las escasas poblaciones que rodean a la serranía, han permitido la conservación de sus bosques y suelos, los cuales retienen la humedad y dan sustento a una biodiversidad excepcional, tanto de flora como de fauna.  
                                   
                                   
  El bosque de encino comprende por lo menos siete especies del género Quercus, bien diferenciadas, con presencia de otras especies arbóreas de montaña.  
                   
  Pero la mayor diversidad se concentra en las cañadas de la serranía, con numerosas especies arbóreas del bosque tropical caducifolio, algunas de ellas raras, amenazadas o en peligro de extinción. Numerosas familias botánicas encuentran en estos bosques condiciones para su desarrollo y reproducción, junto con especies nativas de mamíferos, aves y reptiles, todo ello a pesar del aislamiento geográfico y ecológico de Los Picachos con respecto a otras serranías de la región.  
                                   
                                   
  Fue precisamente el valor ecológico de Los Picachos y su contigüidad con la ciudad de San Miguel, lo que llevó en 1991 a la asociación conservacionista  Cante a adquirir un predio en una de las zonas mejor conservadas de esta serranía, tomando en cuenta la creciente amenaza sobre sus recursos a partir de diversas prácticas destructivas ancestrales: sobrepastoreo, desmonte, cacería, captura de animales silvestres, extracción de leña, plantas vivas, tierra y piedras, etc. El objetivo planteado era trabajar intensivamente en la conservación de una zona núcleo, La Cañada de los Pajaritos, con miras a lograr, en un plazo no muy lejano, la declaratoria oficial de toda la serranía como área natural protegida.  
                                   
  Una vez cercado el predio, construido un modesto campamento y establecido un sistema mínimo de vigilancia para impedir la depredación, se procedió a realizar el diagnóstico preliminar de sus recursos naturales, mediante inventarios de flora y fauna. Simultáneamente se inició la construcción manual, sobre el lecho de los arroyos y utilizando las piedras del lugar, de una serie de presas filtrantes, con el propósito de conservar suelos y humedad, frenando la velocidad del agua durante la temporada de lluvia. Dos pequeñas presas fueron construidas para almacenar agua todo el año, sobre todo para el consumo de la fauna silvestre durante los periodos de sequía. Fueron asimismo introducidos en el predio, tras un periodo de adaptación en cautiverio, algunos ejemplares de venado cola blanca, los cuales se integraron al hábitat sin dificultad.  
                                   
  Durante este periodo de establecimiento de la reserva forestal, se promovió la visita de diversos asesores científicos y técnicos (botánicos, zoólogos, geólogos y geomantes), cuyas observaciones fueron de gran utilidad para el diagnóstico y la conservación de los recursos tanto del predio como de la serranía. Sin embargo, y a pesar de las visitas realizadas por funcionarios estatales y federales, no se han conjugado aún las condiciones para lograr la declaratoria de Los Picachos como área natural protegida.

Asimismo se han realizado recorridos y excursiones turísticos, atendiendo a diversos sectores de la población, a partir no sólo de la riqueza paisajística y los atractivos naturales de Los Picachos, sino también de la presencia de vestigios prehispánicos, como pinturas murales polícromas que se localizan en unas cuevas de la serranía.

En 1998, junto con los terrenos e instalaciones del Jardín Botánico, la asociación civil El Charco del Ingenio recibió en donación de Cante AC la reserva forestal Cañada de los Pajaritos, con el propósito de continuar los trabajos de conservación ambiental tanto dentro del predio como en el conjunto de la serranía de Los Picachos.

El Jardín Botánico organiza visitas de estudiosos e investigadores a Los Picachos, las cuales pueden ser solicitadas en el centro de información del propio Jardín o a a través de la dirección electrónica de la asociación, charcodelingenio@gmail.com.