PROYECTO

A partir del rescate de la cañada del Charco del Ingenio –amenazada por la acelerada expansión urbana de San Miguel del Allende -- y de la creación del Jardín Botánico, el área ha experimentado cambios fundamentales. En adelante se convertiría en espacio consagrado a la conservación de la vida silvestre, así como de colecciones de plantas suculentas procedentes de diversas regiones de México.

Con el fin de difundir y sustentar las tareas primordiales de conservación ambiental, investigación y difusión, este sitio excepcional ha sido proyectado como destino turístico alternativo y como espacio de confluencia comunitaria para la población local, con énfasis en la educación ambiental de los más jóvenes y en la construcción de una cultura de respeto y cuidado hacia la naturaleza.

Esta iniciativa civil obtuvo rápidamente el reconocimiento de la población local y de diversas instituciones nacionales e internacionales, y poco a poco también el de las sucesivas administraciones municipales, lo cual culminó con la declaratoria de una amplia superficie en torno a la reserva como Zona de Preservación Ecológica.